Yo era la nenita buena de Bernie (Madoff) hasta que saltó el escándalo y me convertí, como todo lo suyo, en una activa tóxica que intenta sobrevivir sin él.

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Reglas

Quieren que haya reglas para todo,
quizá... menos para esas que aparecen en chorretones rojos y de improviso
cuando una menos se lo espera, delante de miles y miles y miles de ojos
                    y el día en que llevabas puestas tu bragas más blancas, tus bragas más inmaculadas, tus bragas más limpias; oliendo a algodón oreado al viento bajo la luz del sol.

No hay reglas, tampoco, para lamer pezones, tengan o no tengan aretes incrustados en la cúspide de la babel de esos depósitos lácteos que siempre nos crecen y crecen mucho antes de lo debido.

Esas tetas, malditas, que son el primer atisbo que intuimos del antifaz que encubre a ese ladrón sin forma definida, a ese ser grotesco que acecha su crecimiento desde la esquina más hormonada de tus puercos adentros, de tus asquerosas interioridades orgánicas.... el primer asomo
............ la primera señal,
de que alguien, que no tiene nombre (y que ni siquiera existe), va a robarte, a golpe de pezón, los últimos llantos sordos de tu niñez.

Con las tetas y su aparición se esfuma tu infancia
             y con la primera irrupción del torrente sanguinolento deslizándose entre tus muslos, antes infantiles, de una puta hostia te colocan; de golpe, en ese lugar que, por sus cojones, tienes que ocupar, a partir de ese instante, entre la manada de esos seres grotescos que se definen a si mismos como tus semejantes.

Luego ya eres, o no, un objeto más para ser cazado, para ser troceado, para reposar, o bien sobre el regazo de algún obispo... o tal vez sobre algún retablo que represente a ese cuervo que acabo de mencionar después de que algún lacayo suyo te haya disecado, tras habértela metido ambos bien a fondo... bien adentro, y sin tú quererlo.     votar

Dorian

Sí fuera una niña mala y gilipollas, que alguna de las dos cosas sí que lo soy o quizá ambas, diría que anoche soñé con Dorian...

Pero casi nunca recuerdo mis sueños
          y además nunca me acuesto, me caigo cada ciertas horas sobre la cama,
            literalmente derrumbada y repleta de sustancias, también malas; o al menos tan malas como mi hipótesis inicial sobre mi falta de santidad; aunque no de estigmas sobre mis carnes, producidas por las quemaduras de las colillas que se consumen, sin darme cuenta, entre mi índice y corazón.

No ese corazón que bombea el puerco líquido rojo hacia cada uno de mis milímetros corporales
   salvo al bulbo de mis cabellos
El corazón que sirve para estirarlo ante la cara de los soñadores encongiendo al mismo tiempo el índice y el anular, para que así puedan ver una imagen resumida de en qué se convertirán todas sus fantasías existenciales.

No soñé con Dorian, pero si me masturbé pensando en su retrato; no en él.


No soñé con Dorian, pero sí imaginé a su imagen envejecida descolgándose del marco que lo aprisiona sobre la pared y llenando mi piel de escamas que se desprendían de sus dedos...

........ de babas espesas de saliva de fumador que caían como las cataratas del Santo Ángel sobre mis pezones endurecidos...

No, no soñé con él, sólo con su retrato, con sus encías descarnadas cerrándose sobre mi clítoris y mamándolo como si fuera una Galleta Fontaneda en un intento desesperado de reblandecerlo para poder ingerirlo luego...

Imaginé su cuadro cobrando vida y le dediqué el orgasmo que mis dedos, suplantando a esos suyos que idealizaba sobre mi epidermis, me procuraron un rato después de haber sentido como sus pasos imaginarios se me acercaban.

Luego miré hacia el techo repleto de humedad invernal que aprisiona e impide mi posible vuelo hacia el infinito desde mi cama sin mudar, encendí un cigarro de cannabis sativa, y él volvió a cumplir su cometido de mantener lozano al picaflor... entre los cuatro listoncillos de madera y sobre el lienzo cada vez más desgastado.
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Goodbye Yellow Brick Road

 
Me vi, aunque yo no quería, caminando descalza, sobre las losas de cerámica amarilla, que conducían directamente a su rostro libertino...

Él, y su lengua viscosa y retorcida, al fondo del pasillo... babeando lujuria, mezclada con restos de calamares en su tinta porque, con la resaca de tantas sustancias prohibidas que recorrían sus arterias, había olvidado escarbar...
... con un palillo,
los restos de tentáculos ennegrecidos que se alojaran, la noche anterior, junto con docenas de granitos de arroz, entre las oquedades de sus muelas y de sus dientes y colmillos.

Y no... no era Elton John; tocado con alguno de sus sombreros... pirateados de los tocados que adornaban la cabeza vacía, y repleta de alcohol, de la Reina Madre fallecida.



Era el ídolo local de los bomberos de Barbate, de los surfistas de Zahara de los Atunes, de los plomeros polacos licenciados en Historia de la obra de la esquina.... y de las amas de casa con vaginas caducadas que cocinaban espinacas, sin haber fregado aún los platos de la noche anterior... mientras sus josés guardaban la cola del paro, sus lolitas mamaban alguna polla de algún choni del barrio, y sus josemas se iniciaban en el mundillo de los primeros trapicheos...

Y el humo, húmedo, de las espinacas cocidas, empapando, sin tregua, los azulejos, también amarillos y con restos de aceite salpicado... para resbalar luego, ya licuados por el frío y en forma de gotas no potables, hacia las zapatillas a cuadritos de esas cocineras cuyos dedos gordos de los pies -con uñas largas y retorcidas-, intentaban escapar de los calcetines hacia alguna parte que estuviera lejos del bienestar social del que disfrutaba toda la familia.

Falo, falo, falo, falo bonito, falo eeees.... sonaba en la radio, o algo parecido, mientras las canciones del inglés, seguían resistiendo a los mares de cocaína que las empañaban, allá en la lejanía. votar

Mi antigua cabecera

 
No vengo mucho por aquí.
Ni por las redes en general, que me van mal.
Esa era mi antigua cabecera, que en realidad duró un suspiro
como duran ahora las volutas de humo
sobre los rizos que desde ayer adornan mi cabeza. Que también serán solo eso, otro suspiro, en el transcurso del discurrir de mis años, cansándome de ver siempre lo mismo, la misma mierda, en cada uno de mis espejos.....
..... variando el color de la mortaja de ese fantasma pálido, blanquecino, con manchas de semen amarillo que no mueren ni con lejía...
------------------- como mis sábanas, antes inmaculadas y ahora arrinconadas en una esquina de mi cuarto.
Porque me siento observada, cuando paseo sola por las calles, dando vueltas y más vueltas sin sentido, alrededor de la misma manzana de mi barrio...


... como si fuera un gusano huyendo de la pulpa y del carozo, tras sufrir una indigestión de fibra;;;;
antes de padecer ese estreñimiento que no padecen los gusanos, salvo los que nacen, viven y mueren, sobre los asquerosos cuerpos que pueblan y habitan los cochinos cementerios.

Y no me acuerdo, ya, de lo que estaba fumando, aunque todavía conservo la colilla humeando entre mis dedos. Pero no quiero mirarla, ni volver a oler el humo, ni saber si lo que agarro con firmeza es costo que da vidilla o simple nicotina que quita el aliento.............. hasta que ahora mismo vuelva a darle otra calada, antes de que la ceniza caiga sobre el teclado; ya repleto de cadáveres de cigarros.



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Series Yonkis, héroes urbanos... de mierda

Érase una vez, un lobito bueno, al que maltrataban todos los corderos.


Sí, y en Barcelona, aunque muchos crean que no, también hay paletos. Y muchos. Garrulos impresentables como las dos lumbreras que idearon el nombre de yonkis para crear una página de enlaces a pelis y series.
Y como en el país de los ciegos los tuertos son los reyes, millones de payasos creen que este par de besugos son algo así como la quintaesencia del jakerismo, cuando estos dos mendrugos no supieron en su día ni siquiera implementar un buscador en su página de mierda y tuvieron que comerle el tarro a un pardillo para que les hiciera ese trabajo.
Una cosa es la razón de fondo, que la tienen, porque su asquerosa web no incumple, o no debería incumplir ninguna legislación fascistoide, y otra muy diferente es machacar a sus usuarios de la forma en la que lo hacen, con miles de ventanas publicitarias que se abren, con mentiras como esa de los rayos x en tu móvil, timos, engaños, estafas, falsedades.
.................. porque a toda esa mierda, a toda esa basura, a toda esa bazofia, es a lo que llevan la mayor parte de sus ventanas y publicidades de mierda.
Y luego está lo de las fotos y el reportaje de Rolling Stone. O bien son idiotas, aparte de garrulos, y se dejan envolver por los de la revistilla para que aparezcan ante los medios como ingeridores de langostas y masticadores de jamón a costa del paro ajeno, o sus cerebros de mosquito tse tse no dan para más y verdaderamente desayunan toda esa mierda americanoide cada mañana para sentirse en esa pequeña cima del mundo que les va a explotar en el culo el día menos pensado.

Y cuando se les acabe el chollo, cuando las masas idiotizadas se harten de tragar y tragar enlaces basura para poder ver una mierda filmada de alguna serie de mierda, tendrán que dedicarse a buscar currito como reparadores de hardware en alguna tienda del barri de tota la vida.
Sólo son dos alumnos mediocres de informática, como tantos miles, que abrieron un día una página y se dedicaron a meter sus pelis más favos aprovechándose del trabajo ajeno; porque ni inglés saben, y se pusieron a vivir de esa sopa boba que les durará hasta, al menos, después del verano, que es cuando Rubalcaba dará ejemplo eligiéndolos a ellos como a cabezas del Fenerbace. A ver si entonces alguien los obliga a meterse toda su publicidad por sus putos culos.

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