
Nuestro planeta,
desde que nos padece
es como una cocina repleta de animales muertos
a medio deglutir,
de huesos de la fortuna
y anoréxicos esternones de pollo
sin descarnar,
de muslos de pavo medio comidos,

como una alacena llena de arañas
correteando sobre miles de latas de conserva abiertas.
Envases de cristal con tapadera de goma raída por el tiempo
medio vacíos de mermelada sobre la que nadan los penicillium,
y otros hongos no tan benignos,

.... niños de cara sucia sentados sobre verduras podridas,
quemando plásticos con cerillas
observando curiosos como se derriten y se pegan
gota a gota
sobre sus zapatos sin cordones y sobre esos calcetines que nunca se quitan,
¡cucú, cucú, cantaba la rana!
........ ¡cucú, cucú, debajo del agua!
podrida
¡cucú, cucú, cantó una señora! ¡cucú, cucú, con capa y estola!
....... estola que cobra vida sobre su cuello
estola
que recupera de golpe al animal que un día despellejaron vivo
y la estrangula, y la mordisquea
mientra ella chilla su sangre de cocinera sobre la mierda y sobre los niños
cuchillo en mano.





1 comentarios:
Cómo está la niña del inquientante rostro?
Cucú-cucú...
debajo del agua