
¡Tijeras, horno o bidón!
da lo mismo como te suicides
...... que si cortándote las venas de esas
muñecas que no son de trapo,
ni de plástico duro no tóxico
a tijeretazos con tus retales de carne y arterias
...... que si metiendo la cabeza en el horno
después de asar a ese cordero degollado que nunca llega
ni llegará jamás

...... que si saliendo a la calle a respirar
el aire que nos regalan las empresas de cable y telefonía
las celulosas tradicionales
las centrales de lo que sea que te mantienen en tu sillón
......... ahí, en tu butaca favorita ante esa tele
que te entretiene y te "culturiza",
o tal vez nadando en un río ya tibio y no frío
calentado a lengüetazos empresariales,
o en la antaño inmensa mar océana
depósito de compresas y preservativos, de envases de lavavajillas
y de más plásticos duros con cristales de La Casera.

Tinto de invierno y café caliente en los próximos veranos
aceites de colza y de girasoles como Nivea
tatuajes del tercer ojo para aparentar vida interior,
y dibujos de zanahorias pinchadas en un palo
para que podamos seguir todos de la mano abismo abajo.





4 comentarios:
...pero no da lo mismo... la muerte es un mensaje, absurdo,cruel y sinsentido, pero como todo mensaje se interpreta. No da lo mismo el dolor castigador del fuego, el horror de la sangre y la paciente espera, la fatal paciencia de los pulmones en gas.
La muerte es un drama teatral cuando es buscada, caer el lo cómico y patético es un riesgo muy real si te sientas a esperar que cuatro litros y medio derramen tu vida por el piso recién encerado.
El hastío requiere paciencia,
la ira instantaneidad,
el dolor requiere drama,
y la venganza requiere horror.
De manera que no da lo mismo,
a no ser, claro está, siempre es una posibilidad, que tu muerte sea tan sinsentido como tu vida.
Parole, parole parole... parole, parole parole
Bueno, de eso va esto ¿o no?
Las palabras crean la realidad y la gente sigue esas migas de pan, por que están hambrientos más que perdidos.
No hay nada más, sin palabras no somos más que piedras.
De eso se trata ¿no? Las palabras nos construyen, nos salvan y nos condenan.
Sólo de palabras está hecho todo lo importante. Sin palabras los sentimientos dejan de existir para ser simples fluidos y reacciones químicas.
Claro que usar bien las palabras no siempre implica comprender nada.