Nunca supe, ni se, lo que es un canesú, canesú.
Ni lo voy a mirar.

Puedo seguir viviendo con ese desconocimiento,
... puedo seguir viviendo y desconociendo la práctica totalidad de las cosas que tú sabes; la totalidad de lo que conoces.
No se si daría todo lo que conozco por la mitad de lo que ignoro.
Antes no lo hubiera dudado,
antes de esta vida tao en la que ahora me hundo día a día entre humos y humedades,
... y goteras sin arreglar.
Quizá mañana, cuando salga al mar,
algo revuelto
lo vea todo más claro, o quizá no quiera verlo.
Y sólo piense en pescar, que por eso es por lo que me pagan.
Los dos fines de semana que salgo al océano,
son, a mi regreso,
los más intensos... y ese par de domingos se convierten en los más hermosos de mi vida a corto plazo.
Como todas lo son, aunque nos neguemos siempre a verlo.














